El queso y los suspiros,
el vino,
el miedo bronco,
la creciente luna que se dilata
en el opaco horizonte
del balconcillo.
Cuando los gestos lentos no te amparan,
la soledad se queda
hecha un ovillo
en la esquina de tu sofá,
y de nuevo te mueves
entre la culpa y el hechizo.
Apelas al pasado
atizada por el temblor,
atravesada por las sombras.
En el basural de la angustia
te vuelves espectro de ti.
El incesante y agónico quejido,
-que rebulle en el alma
y por la carne repta-
parásito de tu libertad.
Buscas en tus estambres
la forma de salir
del mortecino lecho,
del silencio enroscado en tu silencio
- el que te acoge entre sus secas mamas-
¡Cómo pronunciar la palabra exacta!
Ya no crees en nada.
El desmoronamiento de tu espacio
pide a gritos un gesto imperceptible,
un ademán humilde
que acabe con el aguacero.
Brindo por ti.
(De mi libro "A VECES, CUANDO LLUEVE, NOS LLEGA EL OLOR DE LA SAL")
editado por CVA Ediciones
jueves, 12 de agosto de 2010
miércoles, 11 de agosto de 2010
Ni tú, ni yo
PUEDE LA PIEDRA BLANCA
LATIR CON LA SANGRE DEL CIERVO
Y EL CIERVO PUEDE
SOÑAR POR LOS OJOS DE UN CABALLO
Cómo aplacar tu corazón,
cómo aventar tus cenizas,
cubrir tus gemidos con mis manos...
si yo no tengo certeza alguna.Si sólo sé mirar las nubes,
lambicar dolores a la orilla del mary equivocarme.
Pero aquí están los ojos de la cara
y mi puerta entreabierta,
dejándote pasar.
Entibiaré tu alma
con mi alma extraña
y que el llanto
cubra los huecos.
NI TÚ, NI YO, NI EL AIRE, NI LAS HOJAS.
*Las citas en mayúscula pertenecen a "Poeta en Nueva York" de Federico García Lorca
domingo, 8 de agosto de 2010
Pero no hay olvido, ni sueño: carne viva (F.G. Lorca)
Las últimas gotas
del agua de tus labios
percuten la noche.
Nada puede apagar su son.
No crecerá musgo allí.
No hay tal vez que lo alcance.Pero sí la certeza
de permanecer por haber sidosiquiera un momento.
Todo tácito,
mudez necesaria ahora.
Sólo vibración en los adentros
cuando el recuerdo acude.
Dicha escondida
que te hace cerrar los ojos.
No le llames a eso soñar.
miércoles, 4 de agosto de 2010
DIOSAS DE MI ALTAR I
Cesaria EVORA, la diva descalza.
“Hay voces de mujeres, aquí en esta tierra,que me dan ensueños, maravillas.Sería esclavo de todas,sólo por oírlas.No dicen nada, no mienten, pero es el aterciopelado sonido, húmedo, como la lengua amada.”
(Del poema “Las voces” de Osías STUTMAN)
Noche virgen en Mindelo.
Un oscuro cubículo de techo de palma
arropa a un nubarrón de hombres.
Pescadores de atunes y garoupas
junto a vendedores del mercado de Assomada
echan una partida de oril.
Un joven cortador de caña pregunta por Roselita,
la de los ojos verdes y la piel de algodón.
Caboverdianos descalzos.
-“De tudo um pouco.”
En la astillada espesura de un rincón
se remueve y alza la negra geometría de una mujer.
Con los ojos turbios por el grogue
sacude sus redondeces y entona la morna :
-“Munde é fete pa vivé
tambem ele e fete pa morrê
pa ama e sofre.”
Para vivir y para morir.
El mundo está hecho para amar y sufrir.
-“¿Quem bô ê ?
¿Quién eres tú,reina Cize ? »
Tu voz es llaga,
dulce sumidero de los desfavorecidos.
Su grandeur nostalgiza los atardeceres.
Sólo caminos rotos, días sin sueño,
huellas de amores olvidados,
un ramo de cenizas... a tu pecho asoman.
Rumor de pajarillos salados que aventan las penas
con el grito herido por las orillas.
Mujer hecha montaña,
presa en el nudoso abrazo
donde la soledad gravita.
-“Bocados de pena tragué...”
Y ahora,
entre las colinas de tu son emergen redimidos.
No miente tu voz.
Nos canta el húmedo vientre
y rescata el natural amor en bulbo
de la llaga que a todos hiere.
En deuda estamos contigo.
viernes, 23 de julio de 2010
Sólo lo intuyen los labios cuando beso
Un sólo de luna
saquea hoy mi corazón.
Tanteo sus límites.
Desearía conocer
todos los alientos,
el reflejo de su vivir
en el borde de la herida,
el sentirse traspasado
y anodino vagar
turbulentas las entrañas...
Si nuestra memoria guardara
alguna brisa del otro mundo,
del muro ciego,
del cobertizo del cielo,
del lugar donde se imprimieron
todas nuestras huellas...
De esa densa sustancia
que liquida nuestras formas,
no las que sólo vemos,
no las que sólo tocamos,
sino también esas otras...
las que sólo intuyen los labios cuando beso,
los dedos sabios cuando caricia,
cuando abrimos nuestro corazón
al grito de las estrellas,
las que rabian por enseñarnos
la gramática del amor.
Esa desesperante creación
en que consiste cada deseo,
ese trémulo incurrir en el delirio,
en la más palpable forma de ser tiempo.
El que se arranca las espinas a lametazos
sabiendo ser minucioso, conciso,
radiante y pleno.
Sentirse con
te hace andar despierto,
sobrado de sueños por los que perderte...
Sol cuando invierno,
nube cuando niebla,
rocío cuando calima aprieta.
Y no hay encuentro inoportuno,
exámen de alma,
culpa ni perdón.
Perderte puedes apenas
en el corazón de una magnolia
y dejar pasar la muerte,
ahogar la angustia
en este destierro voluntario
que el querer te ofrece.
Diría que a veces es conveniente
no quitarnos otra boca de la boca,
desasirnos de la existencia
en la fundente unión de los cuerpos
persiguiendo todos y nadas,
profesando sólo creencia carnal.
Esferas vibrantes de deseo
que ruedan dulcificándose
y abrasan,
cielo en llamas,
mar en calma,
alacridad evidente.
saquea hoy mi corazón.
Tanteo sus límites.
Desearía conocer
todos los alientos,
el reflejo de su vivir
en el borde de la herida,
el sentirse traspasado
y anodino vagar
turbulentas las entrañas...
Si nuestra memoria guardara
alguna brisa del otro mundo,
del muro ciego,
del cobertizo del cielo,
del lugar donde se imprimieron
todas nuestras huellas...
De esa densa sustancia
que liquida nuestras formas,
no las que sólo vemos,
no las que sólo tocamos,
sino también esas otras...
las que sólo intuyen los labios cuando beso,
los dedos sabios cuando caricia,
cuando abrimos nuestro corazón
al grito de las estrellas,
las que rabian por enseñarnos
la gramática del amor.
Esa desesperante creación
en que consiste cada deseo,
ese trémulo incurrir en el delirio,
en la más palpable forma de ser tiempo.
El que se arranca las espinas a lametazos
sabiendo ser minucioso, conciso,
radiante y pleno.
Sentirse con
te hace andar despierto,
sobrado de sueños por los que perderte...
Sol cuando invierno,
nube cuando niebla,
rocío cuando calima aprieta.
Y no hay encuentro inoportuno,
exámen de alma,
culpa ni perdón.
Perderte puedes apenas
en el corazón de una magnolia
y dejar pasar la muerte,
ahogar la angustia
en este destierro voluntario
que el querer te ofrece.
Diría que a veces es conveniente
no quitarnos otra boca de la boca,
desasirnos de la existencia
en la fundente unión de los cuerpos
persiguiendo todos y nadas,
profesando sólo creencia carnal.
Esferas vibrantes de deseo
que ruedan dulcificándose
y abrasan,
cielo en llamas,
mar en calma,
alacridad evidente.
jueves, 22 de julio de 2010
Malbarates botons de la meua brusa/ Desperdicias botones de mi blusa
De mi libro inédito "SEDA SALVAJE".
(Traducido al catalán por Pere Bessó)
Malbarates botons de la meua brusa
com qui desgrana, inconscient, una panolla
al compàs de l’aigua que s’escola, tenaç,
pel teulat de la casa.
Es desborden les teues mans
entretingudes amb els fils de la nit
i l’olor a poma verda entapissa
els plecs del meu camisó.
Continua la persiana amb el seu balandreig rutinari
i el zum-zum de la foscor més pegallosa.
Desperdicias botones de mi blusa
como quien desgrana, inconsciente, una mazorca
al compás del agua que se cuela, tenaz,
por el techo de la casa.
Se desbordan tus manos
entretenidas con los hilos de la noche
y el olor a poma verde tapiza
los pliegues de mi camisón.
Continúa la persiana con su bamboleo rutinario
y el zumbido de la oscuridad más pegajosa.
***
martes, 20 de julio de 2010
Cuando el hambre aprieta II
"Si comes demasiado poco,
estarás hambriento como un cuervo.
Si comes hasta hartarte,
sufrirás dolores de estómago.
Si comes poco,
el resultado será mal humor, sequedad e indigestión.
Come el alimento de Dios,
y fácilmente digerirás los nutrientes,
navega como un barco en el océano del espíritu.
Sé paciente y persistente en el ayuno,
y recibirás sin esperar,
pues el hombre ahíto
no espera el pan, sino
que se pregunta cuándo llegará la hora de comer.
A menos que tengas esperanza,
la generosidad del alimento de Dios no vendrá a ti.
Practica la espera como un ser verdadero,
por el bien de los platos de la dicha.
Al final todos los hambrientos encuentran comida,
pues el sol brilla para todos.
Si para tu huésped principal sólo tienes alimentos pobres,
trae los mejores.
No dudes en ser un generoso anfitrión.
Pues la ladera de la montaña encumbrada
siempre espera el sol brillante del amanecer."
RUMÍ
estarás hambriento como un cuervo.
Si comes hasta hartarte,
sufrirás dolores de estómago.
Si comes poco,
el resultado será mal humor, sequedad e indigestión.
Come el alimento de Dios,
y fácilmente digerirás los nutrientes,
navega como un barco en el océano del espíritu.
Sé paciente y persistente en el ayuno,
y recibirás sin esperar,
pues el hombre ahíto
no espera el pan, sino
que se pregunta cuándo llegará la hora de comer.
A menos que tengas esperanza,
la generosidad del alimento de Dios no vendrá a ti.
Practica la espera como un ser verdadero,
por el bien de los platos de la dicha.
Al final todos los hambrientos encuentran comida,
pues el sol brilla para todos.
Si para tu huésped principal sólo tienes alimentos pobres,
trae los mejores.
No dudes en ser un generoso anfitrión.
Pues la ladera de la montaña encumbrada
siempre espera el sol brillante del amanecer."
RUMÍ
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