jueves, 31 de diciembre de 2009

Del paso del tiempo, del fin de año, de nosotros...

No debemos caer en el error de mezclar el tiempo con la forma de contar el tiempo. Si el paso de un día es obvio para cualquiera que observe el cielo, también sabemos que su duración varía a lo largo del año.
El uso del año como medida es muy antiguo cuando ya conociendo un poco más de astronomía observaron que el sol y las estrellas hacen más o menos las mismas cosas cada doce meses lunares( en verdad, somos nosotros los que las hacemos, pero esta manía nuestra del antropocentrismo...)
En Roma, el calendario tenía 10 meses. Entre los chinos cuentan ciclos de 60 años y a cada año le ponen un nombre, que surge de combinar un tallo celeste y una rama terrenal. El calendario islámico cuenta los años tomando como origen la Hégira, la marcha de Mahoma y se basa en los movimientos de la luna. El calendario hebreo combina los movimientos solares y lunares y cuenta los años desde el primer año de la creación del mundo, y así se podría seguir... por lo que "el final" que indica cada Nochevieja es tan relativo como lo queramos tomar.
Recojo los deseos que me llegan de tantos en estos días, los propósitos y anhelos para nuestro nuevo año 2010 que se mezclan con los logros y errores del año que termina  y no puedo evitar reflexionar de nuevo sobre la condición humana que sigue equivocándose y soñando...



Cómo explicar la lucha de la rosa
por dejar de existir.
Quién escapó
de la indigente servidumbre
de su deseo.
Quién no capturó un error infinito.
Somos tal como somos.
Mitad magia, mitad desorden.
Mecánica combinatoria
de ángeles carnales.
Fluidos, pieles,
semillas de materia en migración
que celebran
la ceremonia de los sentidos
y los asombros
mientras viven enajenados.
Cuando se levanta la bruma
y vuela la quimera
a veces menguamos, otras ardemos.

Forma parte de nuestra condición.

(regalito anticipado de mi libro "a veces, cuando llueve, nos llega el olor de la sal" que gracias a la generosidad y el buen hacer de Víctor Alija saldrá a la luz  -si nada falla- en su editorial LA COMPAÑÍA DE VERSOS ANÓNIMOS dentro de poco.)

1 comentario:

  1. Bonita reflexión y precioso poema. Feliz Año y suerte con ese poemario.

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